Ganaron Concurso que los llevará a la Universidad de Oxford y a Nueva York.

En conjunto inventaron un dispositivo que detecta el antibiótico correcto para la infección urinaria.

Mario Soto(63 años), médico veterinario de la Universidad de Chile, y Sara Droguett (71 años), nutricionista, ex gerenta de operaciones del Hospital del Salvador, están juntos hace más de 20 años. Su historia es inspiradora: son unos emprendedores seniors. Inventaron un kit -Diagnochip- para hacer un antibiograma rápido en personas que sufren infección urinaria.
“Queremos siempre hacer cosas distintas. Nos gusta ser líderes, nos gusta mucho la innovación, pero siempre y cuando tengan sentido social, y pensamos que a nuestros 60 años nos podíamos dar el gusto de ser emprendedores sociales”, afirma Mario Soto. Fue precisamente con esta pasión con la cual ganaron el concurso nacional “Chivas The Venture”, de Chivas Reagal(Pernod Ricard), una iniciativa global que busca premiar a emprendimientos originales.

-¿Cómo nació el proyecto?
– Mario Soto: En el año 2012 con mi señora, decidimos ser emprendedoras, como una forma de reinventarnos en la vida. Decidimos hacer algo en conjunto. Pero ese algo en conjunto debía cumplir cierta función, hacer algo interesante, pero pensando en solucionar un problema real de la gente, usando tecnología. Pensamos que la tecnología tiene que estar al servicio de las personas y no al revés. Y la idea fue inventar un dispositivo un dispositivo que pudiera identificar si una persona tenía o no infección urinaria, y que al mismo tiempo hiciese un antibiograma rápido. Decidimos la infección urinaria porque es la enfermedad mas común en las mujeres: se estima que más del 50% de las mujeres va a sufrir a lo menos un episodio de infección urinaria en la vida. También afecta al 30% de los hombres y se está expandiendo a las personas de más edad.

-¿Cuáles son sus características, las que los hacen ser emprendedores?
-MS: Somos bastante aficionados a correr riesgos, porque para ser emprendedor hay que asumir riesgos. Nuestra metáfora es la pareja de trapecistas en el circo, las cuales asumen el riesgo, pero la vida del uno, depende de la vida del otro, por lo tanto hay un concepto de trabajo en equipo. Y lo otro, es que somos prácticos. Vimos la oportunidad que está dada por los fondos que tiene Corfo, que promueven el emprendimiento. Nos dimos el trabajo de investigar de qué era lo que Corfo pretendía. Y nos dimos cuenta de que Corfo estaba buscando proyectos que fueran de alto impacto, ojala internacionales y patentables.

-¿Ha sido un riesgo emprender a esta edad?
-Sara Droguett: Ha sido un riesgo que muchos no asumen, pero nos ha ido bien. Primero, nos dedicamos a estudiar, hicimos un diplomado de negocios en la Universidad de Santiago, porque sabíamos la parte de salud, Mario sabe todo los de microbiología, yo gestión de hospitales complejos, y la parte de negocios nos faltaba, así uqe por ahí empezamos. Siempre me ha gustado la onda de negocios y no depender de alguien. La gente está bloqueada, porque toda la vida han tenido un sueldo dependiente, fijo, pero tienen todas las herramientas para emprender. El miedo a que te vaya mal paraliza, y si te va mal, chao, empiezas de nuevo. Uno piensa que todo el mundo se va a acordar de que te va mal, pero es una experiencia más. Si a nosotros hay algo que no nos funciona, es una experiencia, y vamos a otra cosa. El fracaso es parte del crecimiento. Hay que reinventarse.

-¿Y no es preferible descansar?
-SD: Yo nunca pensé en jubilar y quedarme en la casa. He hecho muchas cosas; me gusta mucho el turismo, viajar, jardinería… Siempre estoy participando en el comité de administración de los edificios para mejorar la calidad de vida. Siempre pensamos que todos tenemos que poner un granito de arena para eso. Hice muchas cosas distintas y Mario también es distinto y con eso nos complementamos.Somos alondras, los dos, nos gusta levantarnos temprano para trabajar. Todo este conocimiento no lo iba a perder para ir a darles comida a las palomas.